Globalcaja - Importante Convenio de Globalcaja, con la Comunidad de Regantes "La Romana"

Importante Convenio de Globalcaja, con la Comunidad de Regantes "La Romana"

Globalcaja y la Comunidad de Regantes "La Romana"  de la provincia de Alicante han suscrito un convenio de colaboración, que tiene el objetivo mutuo de defender los intereses de agricultores y ganaderos, así como el desarrollo del sector agrario. Con este fin y con el objetivo de aumentar las estrechas relaciones entre ambas entidades, han firmado el citado acuerdo Alberto Marcilla, director de Banca Rural y José Torregrosa, en representación de la Comunidad de Regantes "La Romana".
 
Globalcaja pone a disposición de la Comunidad de Regantes La Romana, ubicada en Pinoso (Alicante), toda una amplia gama de servicios de  asesoramientos a las explotaciones agrarias, así como todo lo relacionado con el resto de ayudas y subvenciones para este sector. Los firmantes han manifestado la importancia de este acuerdo, que supone ayudar a sus comuneros en la financiación también de los consumos de agua a realizar por los mismos en cada campaña.
 
Marcilla ha resaltado que "en Globalcaja apoyamos cualquier iniciativa que abra caminos para mejorar nuestras explotaciones, porque tenemos el reto de producir más y mejor, buscando la eficiencia, la eficacia a través de la I+D+i, vigilando la cuenta de explotación. Tenemos la necesidad de ampliar y diversificar el catálogo de oferta tecnológica a disposición del sector, no sólo en cantidad sino en calidad". 
 
Los regantes consiguieron reducir cerca del 25 por ciento el consumo de agua para riego en los últimos 15 años, y han pasado de absorber el 80 % del total del consumo hídrico en España en 1990 a quedarse en torno al 63 % actual, ha asegurado la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore).
 
Este descenso obedece al proceso de transformación y modernización de regadíos que han llevado a cabo los agricultores, pasando de los tradicionales sistemas de riego por gravedad, de coste energético casi nulo, a los nuevos mecanismos de riego por presión que, aunque demandan más energía, permiten ahorrar hasta un 20 % de agua, siendo el regadío localizado el 48 % de la superficie regable española, permitiendo en términos de volumen una reducción de más de 1.200 hectómetros cúbicos anuales de agua.